jueves, 12 de diciembre de 2013

EL CRISTIANO NO PUEDE MALDECIR A NADIE.

EL CRISTIANO NO PUEDE MALDECIR Y BENDECIR AL MISMO TIEMPO
Los cristianos debemos de tener el cuidado de no caer en tentación de utilizar un mal vocabulario en contra de nuestros semejantes, porque de una pequeña frase podemos ocasionar un gran conflicto, por eso la Palabra de Dios lo Prohíbe. Veamos: Santiago 3:5.  Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, !!cuán grande bosque enciende un pequeño fuego! (Versión RV60). Recordemos también hermanos que no debemos de crear medias mentiras o “chismes” para perjudicar a otros; ni en el trabajo y mucho menos dentro de las iglesias.

El mal vocabulario o “lengua” como le llama el apóstol Santiago puede herir mucho mas a una persona que una agresión física. Veamos: Santiago 3:6.  Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno. (Versión RV60).

Es más fácil que el hombre domine a los animales salvajes y peligrosos  que a su propia lengua. Por eso existe mucho chisme y murmuración en las organizaciones mundanas, e incluso dentro de las iglesias “Cristianas”. Veamos: Santiago 3:7 al 9.  Porque toda naturaleza de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma y ha sido domada por la naturaleza humana; pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal. Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios. (Versión RV60).

Todos los seres humanos no podemos bendecir  y maldecir al mismo tiempo, porque Dios enseña a través de su creación y su palabra, que fuimos hechos a la semejanza de él y Dios es santo y bueno y por consiguiente, los humanos debemos de ser iguales a Dios. Veamos: Santiago 3:10 y 11.  De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.  ¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura produce agua dulce y amarga? (Versión RV60). Los cristianos como hijos de Dios tenemos mayormente la obligación de conducirnos con una sola forma de vocabulario, que es el buen vocabulario, siendo corteses, bendecidores, nobles, humildes, agradecidos, piadosos y misericordiosos, e incluso, amando a nuestros enemigos, porque los hijos aprenden de sus padres.


Dios a través de la naturaleza enseña que las plantas dan los frutos para los cuales han sido creadas y nosotros los humanos fuimos creados para hacer el bien entre nuestros hermanos y amar a Dios sobre todas las cosas. Por consiguiente, no podemos realizar obras de maldad, ni siquiera con nuestro vocabulario. Veamos: Santiago 3:12.  Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce. (Versión RV60). Los cristianos tenemos que ser una fuente de agua viva, dulce y cristalina para nuestros semejantes y honrar a Dios con ese buen vocabulario y comportamiento.  Que Dios nos conceda refrenar nuestra lengua o vocabulario para ser mejores y obedientes a su palabra.  Dios bendiga su vida. Amen.


1 comentario:

  1. Para afirmar este tema tambien podemos citar Mateo 5:22 que dice así: "Pero ahora yo les aseguro que cualquiera que se enoje contra otro tendrá que ir a juicio. Cualquiera que insulte a otro será llevado a los tribunales y él que maldiga a otro será echado en el fuego del infierno. (Version RV60).

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